Siempre intentando aprender. Amante de los gatos, las buenas conversaciones y los pequeños detalles.
La AI, el humano y el simil de los robots 🤖 en una cadena de fabricación
Otro artículo más sobre AI, lo que nadie esperaba 😅
Hace ya unos cuantos años (más de los que me gustaría reconocer) trabajé en la fábrica de Citroën en Vigo, en ferraje (donde se sueldan las piezas que componen el chasis de los vehículos).
Trabajaba en la línea del M49 (la primera Berlingo/Partner), en varios puestos, pero principalmente en los largueros de la plataforma posterior, donde van sujetos los amortiguadores y el eje trasero.
El trabajo en ferraje, principalmente, consistía en colocar en una maqueta las piezas a unir en unas posiciones determinadas; una vez colocadas, se cerraba la maqueta, donde unas garras neumáticas agarraban todas las piezas para que no se moviesen durante el proceso de soldadura, y luego con una pinza de soldadura por resistencia, se daban los puntos en los lugares determinados para cada pieza; una vez terminado, se abría la maqueta y se pasaba la pieza al siguiente puesto.
Algo similar al vídeo superior (pero con mucho más ritmo 😅)
Este era un puesto puramente manual, pero también había puestos de alimentación de robots, en los que el operario, montaba las piezas en la maqueta (en realidad eran 2 para que mientras el robot soldaba pudieses preparar la siguiente pieza) y una vez hecho, con un pulsador de confirmación se cerraba la maqueta, giraba y pasaba al robot que la soldaba.
De entrada parece que ambos puestos son lo mismo, solo que en el segundo caso, hay un robot que se encarga de la soldadura, hay un detalle que hace a estos dos puestos muy diferentes.
En el puesto puramente manual, el operario (u operarios, que podían ser varios) como humanos tenemos la capacidad de “sprintar”,” por lo que era habitual que en algunos momentos se apurase el ritmo de producción (hasta llenar la cola del siguiente puesto) para tener algo más de tiempo para el descanso del bocadillo, ir al baño o lo que correspondiese.
En un puesto de colaboración con un robot, él siempre iba al mismo ritmo, si tu te retrasabas en montar una pieza (porque, por ejemplo, no te había llegado el *restock* a tiempo), él se tenía que quedar esperando y luego no podría recuperar ese tiempo “apurando”. Esto ponía mucha tensión y presión en el operario de la máquina, ya que tiempo es dinero y más en una fábrica.
Esto mismo es lo que estoy viendo en mi día a día con la Ingeniería de Software con IA, con la codificación manual podemos tener ritmos distintos en cada momento según cómo fluyan las ideas, las distracciones, etc., pero tenemos capacidad para ajustar (al menos un poco y por un periodo de tiempo) ese ritmo, por ejemplo poniendo un tiempo de concentración (*focus time*) en Slack para poder estar 100% concentrados en la tarea).
Cuando trabajo con agentes de codificación, mi sensación es idéntica a la de los puestos de colaboración con robots: si el agente se para para hacer una pregunta, cada segundo que tardas en responder es un tiempo que el agente pierde y que no se va a poder recuperar.
Esto genera una sensación de ansiedad continua, con el agravante de que no sabes que el agente va a preguntar algo cada 34s como el robot, puede preguntar en cualquier momento, así que tienes que estar muy atento mientras haces otras tareas, con el agravante del cambio de contexto continuo.
Este es un cambio de paradigma muy grande con el que tendremos que lidiar, pero creo que identificarlo es un paso.
A mí me ayuda el tener un mapa mental de los proyectos o tareas que estoy haciendo y en qué fase está cada una. Además, ahora estoy empezando a anotar las ideas que se me ocurren de cada proyecto/tarea, para la siguiente iteracion con el agente.
Me gustaria conocer tu experiencia:
- ¿Habías detectado este patrón de ansiedad que genera el trabajo con agentes?
- ¿Cómo te afecta?
- ¿Cómo lo estás gestionando?
- ¿Crees que es sostenible en el tiempo?
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!